Vivimos en un mundo cada vez más hostil, bajo un sistema que nos insensibiliza, nos separa y nos empuja a competir entre nosotras. Un sistema que premia el beneficio individual por encima del bienestar colectivo, que perpetúa la desigualdad social y que, en cierto modo, también nos iguala: nos iguala como clase. Somos parte de la clase trabajadora, esa mayoría invisible que sostiene el mundo mientras se le niega el derecho a vivir con plenitud y dignidad.
El apoyo mutuo como herramienta transformadora
Frente a esto, el apoyo mutuo se alza como una herramienta profundamente revolucionaria. Representa lo contrario del individualismo competitivo: simboliza la solidaridad, la cooperación y la acción colectiva. Es una práctica en la que el bienestar de una persona nunca se concibe separado del bienestar común. A través del apoyo mutuo construimos estructuras de resistencia cotidiana y fortalecemos los lazos comunitarios que el sistema intenta quebrar.
Creación de espacios seguros
Creando espacios seguros donde poder ser, sentir y dar voz a nuestras aventuras y desventuras cotidianas, «aquí escuchamos, no juzgamos y generalmente aportamos», procurando crear un oasis de calma y paz, dónde cada integrante del grupo se siente arropade por el resto.
Nuestro grupo de apoyo mutuo se reúne cada tres semanas en el local de la CNT, un espacio abierto a personas afiliadas y simpatizantes. En estas reuniones compartimos experiencias, conocimientos y recursos, con el objetivo de crear soluciones colectivas ante los problemas comunes que afectan a la clase trabajadora. Funcionamos de manera horizontal y asamblearia, fomentando la participación equitativa y la toma de decisiones compartida.
Horizontalidad y cuidado colectivo
Como recuerda la canción que sigue viva entre generaciones y que este año cumple cincuenta años:
«Bidean anaia erortzen bazaik Lepoan hartu ta segi aurrera!»
(Si un hermano cae en el camino, ¡cárgalo a la espalda y sigue adelante!)
Este espíritu de apoyo mutuo resume nuestra forma de entender la organización y la lucha.
Conclusión
Si el apoyo mutuo es un pequeño acto revolucionario, caminemos juntes hacia la revolución!