El apoyo mutuo como acto revolucionario ante la sociedad del «vivir rápido y sentir poco»

En un mundo cada vez más hostil, bajo un sistema que nos insensibiliza, nos separa, nos anima a competir y que prima el beneficio individual sobre el colectivo. Un sistema que perpetúa y fomenta la desigualdad social y que, en cierta manera, nos iguala. Nos iguala a una parte de la sociedad como clase. A nosotres, como clase trabajadora.

El apoyo mutuo como herramienta transformadora

El apoyo mutuo se nos presenta como una herramienta que representa todo lo contrario. Representa la solidaridad, la colaboración y cooperación en la que el beneficio siempre es colectivo. En la que se brinda y se recibe apoyo. En definitiva, una herramienta de defensa común que nos permite transitar por la vida de forma más amable y humana.

Creación de espacios seguros

Creando espacios seguros donde poder ser, sentir y dar voz a nuestras aventuras y desventuras cotidianas, «aquí escuchamos, no juzgamos y generalmente aportamos», procurando crear un oasis de calma y paz, dónde cada integrante del grupo se siente arropade por el resto.

Manada, horizontalidad y cuidado colectivo

Una manada de lobas organizadas de manera horizontal y asamblearia, siempre cuidando todes de todes y no dejando a nadie atrás. Parafraseando una canción que aún pervive entre personas mayores y jóvenes, y que este año cumple 50 años:

«Bidean anaia erortzen bazaik Lepoan hartu ta segi aurrera!»

(Si un hermano cae en el camino, ¡cárgalo a la espalda y sigue adelante!)

Conclusión

En definitiva…. Si el apoyo mutuo es un pequeño acto revolucionario, caminemos juntes hacia la revolución!

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