El pasado Primero de Mayo, CNT Iruñea volvimos a salir a la calle junto a otros sindicatos y organizaciones. Dentro de un contexto de crisis capitalista que se materializa en la dificultad creciente de la clase trabajadora para llegar a final de mes, en precariedad laboral, cierres de empresas y aumento de los asesinatos laborales, quisimos destacar la necesidad de superar el modelo sindical hegemónico y fortalecer así la organización en los centros de trabajo.
Para ello, apostamos por profundizar en la alternativa anarcosindicalista: un modelo sindical participativo basado en el apoyo mutuo, la autogestión y la acción directa, y que no deja de lado su horizonte revolucionario, donde la defensa de nuestros derechos es la escuela de una sociedad más libre y justa.
A su vez, esta sociedad se construye día tras día haciendo valer nuestra posición frente a las prácticas de odio que, en los últimos tiempos, nos vienen llegando desde los sectores más conservadores y reaccionarios. Racismo, machismo y antifeminismo, fascismo y las violencias que se vierten sobre las comunidades transmaricabibollo son ejemplos de los discursos que hacen presa en las partes más vulnerables de nuestra clase.
A nivel más global, hemos de señalar que asistimos a una escalada bélica también ligada a la crisis capitalista y a la sobreexplotación de bienes naturales, y que el internacionalismo proletario es la única respuesta posible para las organizaciones que quieren defender los intereses de la clase trabajadora.
Respecto a la coordinación junto a otros sindicatos y colectivos para esta movilización, la valoración es positiva. Consideramos necesario continuar trabajando en esta confluencia para que las diferentes luchas que llevan a cabo las diferentes organizaciones tiendan a romper el aislamiento y la fragmentación. Para dicha confluencia, abogamos por una premisa sencilla: independencia y autonomía frente al estado, las instituciones y los partidos políticos.
Para CNT, el Primero de Mayo es una fecha importante, pero la labor realmente necesaria se desarrolla día a día. Por ello, hacemos un llamamiento a la militancia, a organizarnos en los centros de trabajo, en los barrios, en los sindicatos y en las luchas cotidianas. Ahí es donde siempre podrás encontrarnos.
¡Corre, compañera! El viejo mundo queda detrás de nosotras.